Naturgy y su red de gas: ¿transición energética justa o greenwashing corporativo?
Naturgy y su red de gas: ¿transición energética justa o greenwashing corporativo?
Imagina que tienes un coche viejo que contamina mucho, pero en lugar de cambiar a uno eléctrico, decides pintar el tubo de escape de verde y declarar que ya es “eco-friendly”. La pintura ayuda un poco a la imagen, pero el humo sigue saliendo, y el problema de fondo persiste.
Esto es similar a lo que hace Naturgy en su publirreportaje patrocinado en ABC.es, donde presenta la red de gas como “clave para impulsar una transición energética segura, efectiva y justa”. Bajo esta narrativa, el gas natural —y sus variantes “verdes” como el biometano o el hidrógeno— se convierte en el héroe de la descarbonización. Sin embargo, un análisis crítico revela que se trata de una visión sesgada, con datos seleccionados para vender una infraestructura fósil como si fuera la panacea climática, mientras se ocultan impactos reales y alternativas más directas.
El artículo defiende que el gas representa el 22% del consumo primario de energía en España y es esencial para la industria, el sector residencial y la generación eléctrica. Naturgy enfatiza su red de más de 60.000 km, que supuestamente permite distribuir gases renovables sin inversiones adicionales en hogares o industrias. El biometano, producido de residuos orgánicos, y el hidrógeno verde se presentan como compatibles con calderas existentes, capaces de reducir emisiones netas a cero y promover la economía circular.
Se destacan cifras atractivas: España tiene un potencial de 163 TWh/año de biometano, que podría cubrir el 40% de la demanda nacional de gas, descarbonizando el 100% del consumo doméstico y el 62% del industrial. Esto ahorraría 8,3 millones de toneladas de metano de descomposición de residuos y 4.000 millones de euros en importaciones. Además, se menciona la creación de empleo (hasta 20.000 directos en operación y 35.000 en construcción) y el impulso a zonas rurales. Naturgy ha firmado 90 contratos para inyectar 5.025 GWh/año, equivalente al consumo de un millón de hogares.
Todo esto suena prometedor, pero la presentación es claramente promocional. El artículo, desarrollado por Content Factory de Vocento con Naturgy, selecciona datos positivos de fuentes como SEDIGAS (asociación del sector gasista) y planes oficiales como el PNIEC o RepowerEU, sin mencionar críticas internas o externas. Se ignora el potencial de fugas de metano en la producción y transporte del gas, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO₂ a corto plazo. Estudios independientes estiman que estas fugas pueden hacer que el gas natural sea tan dañino como el carbón en términos climáticos, especialmente si no se mide y mitiga estrictamente.
Otro aspecto oculto es el riesgo de lock-in fósil: invertir en una red de gas existente perpetúa la dependencia de combustibles que, aunque “verdes” en teoría, requieren mantener infraestructuras diseñadas para fósiles. Esto retrasa la transición a renovables puras como solar o eólica con almacenamiento en baterías o bombeo hidráulico, que no generan emisiones operativas. El artículo no compara costes a largo plazo ni menciona que el biometano, aunque renovable, tiene límites de escalabilidad y compite por recursos con la agricultura alimentaria.
La narrativa de “transición justa” también se queda corta. Se habla de empleo rural y economía circular, pero se omite cómo estos proyectos pueden desplazar actividades locales o generar desigualdades si los beneficios se concentran en grandes corporaciones. En lugar de abordar alternativas reales como la electrificación directa (bombas de calor, vehículos eléctricos) o redes de hidrógeno dedicadas, el texto posiciona el gas como indispensable, ignorando que su promoción podría diluir incentivos para innovaciones más disruptivas.
En resumen, este publirreportaje ejemplifica cómo las big energy maquillan sus activos fósiles como soluciones climáticas, usando datos seleccionados para justificar el statu quo mientras el planeta necesita reducciones absolutas urgentes. En Raíz Verde creemos que una transición verdadera debe priorizar renovables sin combustión y justicia real, no parches que prolonguen la dependencia del gas.
Más información en el artículo original: https://www.abc.es/contentfactory/post/2026/02/10/naturgy-la-red-de-gas-clave-para-impulsar-una-transicion-energetica-segura-efectiva-y-justa/?utm_source=vnews&utm_medium=nt&utm_campaign=naturgy_naturgy_especial_vnews_2
— MigLai (con ayuda de Grok)